Hipopótamo

El hipopótamo es un animal de grandes proporciones que se encuentra dentro del grupo de los mamíferos y es parte de la familia Hippopotamidae junto con el hipopótamo pigmeo del cual podremos hablar en otros apartados.Grande y pequeño hipopótamo Estos mamíferos tienen una piel muy oscura, como amoratada y muy gruesa la cual les sirve para poder protegerse del frío gracias a una capa de grasa que la caracteriza; además pueden alcanzar un promedio de tres metros y medio de longitud, por un metro y medio de altitud por lo cual se lo considera un animal muy grande, el segundo más grande de los animales terrestres puesto que el elefante ocupa el primer lugar, y si también contamos a las ballenas entonces sería el tercero más grande, sin embargo no tiene ninguna relación con los elefantes aunque su parecido físico pueda engañarnos, los hipopótamos tienen mayor relación evolutiva con las ballenas que con los paquidermos.

A estos animales se los puede encontrar en el agua, porque a pesar de ser mamíferos, ellos son semi-acuáticos, lo cual no quiere decir que sean anfibios. La diferencia está en que los anfibios pueden metabolizar el oxígeno del agua, tanto como el del air por el uso de pulmones y branquias al mismo tiempo, sin embargo los hipopótamos no poseen branquias, y el tiempo máximo que pueden sumergirse en el agua es de 5 minutos que puede ser mucho para un mamífero normal pero resulta insignificante para un anfibio. Pasan en el agua la mayor parte del tiempo pues en el día solo están ubicados en las partes bajas del río, con el agua siempre cubriéndoles la mayor parte del cuerpo y protegen muy bien su territorio excepto cuando salen, que es en las noches para recoger alimentos. Viven tanto tiempo en el agua, que la reproducción e incluso el parto se da dentro del líquido, además poseen unas membranas en nariz y orejas que se tapan cuando se sumergen por completo para evitar la entrada involuntaria de agua dentro de estos orificios, aunque esto no es necesario cuando se encuentran con la cabeza en la superficie porque sus oídos y fosas nasales se ubican en la parte superior de la cabeza para cuando quieren camuflarse de sus enemigos o simplemente para refrescarse del intenso calor de las zonas donde viven.

El nombre del hipopótamo proviene de las raíces latinas y griegas, hippos que quiere decir caballo y potamós que quiere decir río, es decir, que los antiguos griegos llamaban a este animal “caballo de río” porque se lo encontraban allí siempre dentro del agua y por su parecido a los caballos aunque un poco más robustos. Por otro lado en Egipto se los conocía como cerdos de río, mientras que en arabia se lo conocía como el búfalo de agua o búfalo mojado. Y aunque su apariencia pueda acercarse mucho a los cerdos por su gran proporción, vientre abultado y patas cortas los hipopótamos no tienen ninguna relación cercana con estos animales. Como dato curioso se puede decir que la boca del hipopótamo puede abrirse de tal manera que la longitud que queda entre el maxilar inferior y el superior podría superar el metro de distancia.

Existen algunos datos que podrían resultar contradictorios pues el hipopótamo tiene una mandíbula muy grande y unos dientes enormes, sin embargo es un herbívoro y no se alimenta de ninguna clase de carne aunque en ocasiones se puedan ver pequeños peces entrando en su boca que en realidad lo hacen para ingerir las hierbas que se quedan atoradas en medio de los dientes y así limpiarlos para luego salir ilesos de las fauces de este animal; además se los puede encontrar con unas pequeñas aves sobre su lomo, estas aves en la mayoría de casos son garzas, pero hay otras aves que también realizan la misma labor de limpieza, pues se comen los pequeños parásitos que están en el agua y se pegan a la piel del hipopótamo, y de esta manera lo acicalan en una relación simbiótica. También se puede notar que los hipopótamos son retratados en las caricaturas como animales tranquilos y amigables, pero a pesar de que ellos son pacíficos son muy peligrosos y feroces porque son extremadamente territoriales y cuando se encuentran en manada podrían atacar en grupo con mucha agresividad además de una velocidad muy desarrollada, pues podrían lograr atrapar a un ser humano corriendo, porque a pesar de sus cortas patas y de sus casi cuatro toneladas y media de peso, pueden alcanzar hasta los 30 kilómetros por hora.

Crédito de la imagen Grande y pequeño hipopótamo